Hay piezas teatrales que logran la proeza de hacer convivir las carcajadas con la inquietud más profunda. Funado, la mordaz comedia escrita y dirigida por el talentoso Gerardo Ruiz Miñán que se presenta en el Teatro Nos, es precisamente ese tipo de obra: una comedia de una efectividad demoledora que, mientras entretiene al espectador, le coloca enfrente un espejo incómodo pero imprescindible sobre nuestro tiempo.
La propuesta no solo cumple con creces su promesa fundamental de divertir hasta las risas al espectador, sino que trasciende el mero entretenimiento al abordar un fenómeno tan contemporáneo como aterrador: la fragilidad de cualquier individuo frente a la implacable guillotina de las redes sociales. Un traspié fortuito, una frase descontextualizada o la desafortunada grieta de un mal día bastan para que el tribunal digital sentencie y reduzca a escombros la reputación de toda una vida. Gerardo Ruiz articula este dilema con una dramaturgia ágil, sagaz y cargada de giros hilarantes, orquestando desde la dirección un ritmo vertiginoso que no concede pausa ni respiro.
Este engranaje encuentra un marco visual de primer nivel gracias a una dedicada y pulcra escenografía. Pero el alma de Funado late con fuerza gracias a un elenco con actuaciones geniales. La química y el talento que despliegan Jackie Vásquez, Elisa Costa y Guadalupe Farfán dotan a la puesta teatral de una frescura, solidez y precisión cómica impecables para el avance de la trama.
En la cúspide interpretativa, las actuaciones de Óscar López Arias y Anahí De Cárdenas son sencillamente para ponerse de pie. López Arias encarna su rol con solvencia, con una maestría física y expresiva monumental; mientras que De Cárdenas deslumbra con una entrega escénica vibrante y magnética. Junto a ellos, resulta insoslayable la brillante labor de Miguel Álvarez, quien hace gala de una imponente presencia escénica al asumir un doble rol magistral: Álvarez transita de un personaje a otro con una convicción técnica y una versatilidad tan persuasivos que confirman la envergadura de su oficio.
Funado es, en definitiva, una comedia brillante, reflexiva y absolutamente imperdible. Una propuesta teatral de altísimo nivel que nos invita a reírnos de nuestras propias paranoias digitales mientras celebramos la vigencia del mejor teatro nacional. Una cita obligada en la cartelera limeña.
Arcanus Escénico




