Una oficina puede ser el escenario cotidiano del trámite y la rutina, pero en los dominios de El Jefe del Jefe, los secretos que laten tras sus paredes resultan tan divertidos como absolutamente inesperados.
Tras ser aclamada como un fenómeno arrollador en la mítica escena teatral de Buenos Aires, desembarca en el Multiteatro Movistar de Lima una comedia deslumbrante, articulada con maestría bajo la batuta del talentoso director argentino Diego Oria. El resultado es un acto cómico perfecto, vertiginoso y lleno de sorpresas que constituye, en síntesis, un verdadero deleite escénico.
La dirección de Oria imprime a la puesta un compás dinámico y elegante, donde el humor no da tregua y cada quiebre de la trama es manejado con la precisión de una partitura. Sostenida por un ritmo ágil y situaciones de un ingenio punzante, donde los personajes no son lo que aparentan y que atrapan al espectador desde el primer minuto en una espiral de equívocos donde la carcajada es la única constante.
El soporte fundamental de esta vertiginosa comedia radica en el talento arrollador de un elenco de primer nivel. El peso y la solvencia escénica reposan sobre el desempeño de figuras del teatro nacional como Miguel Iza y Sergio Galliani, quienes evidencian una química formidable, un dominio absoluto del ritmo cómico y un oficio actoral que llena la sala de carisma y autoridad.
A esta sólida base se suman las brillantes y versátiles actuaciones de Franco Iza y Joaquín Escobar, quienes asumen el intrincado reto de interpretar un doble papel: asumen el rol de traductor y empresario chino respectivamente, además de cumplir con el rol de empleados de la empresa. ¿Se imaginan a Franco Iza y a Joaquín Escobar en su rol de chinos?. Tienen que verlos, son un excelente dúo de comedia pura. Ambos deslumbran por su notable presencia escénica, transitando entre roles con una frescura, soltura y precisión gestual que arrancan aplausos y risas continuas del público. El elenco se completa de manera genial, con el encanto y la solvencia de Andrea Aguirre y Airam Galliani, cuyas destacadas interpretaciones inyectan una energía vibrante y el contrapunto perfecto para redondear un elenco sin fisuras.
El Jefe del Jefe es, en definitiva, una fiesta de la comedia fresca e ingeniosa. Una de esas producciones con sello de calidad internacional, que siempre son muy bien acogidas en la cartelera limeña y que nadie que prefiera el teatro cómico debe dejar de ver. Una cita imprescindible para reír a carcajadas de principio a fin.
Arcanus Escénico