El inmenso Federico García Lorca dictaminó alguna vez que callar y quemarse es el castigo más grande. Siguiendo esa irrefutable premisa, en Puro Teatro no podíamos guardar silencio ante la contundencia de Bodas de Sangre, que hoy engalana el histórico Teatro Marsano en Miraflores.

He tenido el privilegio de recoger los testimonios de su elenco: desde la desgarradora culpa que encarna Fernando Luque, hasta la inagotable pasión de la primera actriz Martha Figueroa, sumados a la fuerza de Claudio Calmet y Marialola Arispe. Nos encontramos frente a un alegato interpretativo que exige una entrega total, donde el verso cobra una vitalidad sobrecogedora.

Les invito, estimados lectores, a visualizar el siguiente registro audiovisual y sumergirse en las entrañas de esta tragedia.

Tras escuchar a nuestros talentos locales, abro la sesión en los comentarios: ¿Consideran que el peso del mandato familiar sigue siendo el gran antagonista en nuestra sociedad contemporánea, tal como dictaba Lorca? 👏